martes, 19 de octubre de 2010

Capacidad de elección

Donde ni tan siquiera el infinito llega...

Desde siempre existe el debate sobre ¿Que debe mover al ser humano? ¿Se debe guiar por la razón o los instintos?
Es cierto que estamos dotados de razón, y tenemos la capacidad de ejercer un control sobre nosotros mismos, nuestros impulsos, nuestros sentimientos, en definitiva... nuestros instintos. Cada uno tiene un grado de autocontrol o dominio personal, y cuanto más se practique, mayor será este.
 La cuestión es, ¿Dónde ponemos el límite a nuestro autocontrol? Quiero decir, si estás dotado de razón es para usarla, sin embargo si tienes instintos también deben seguirse y satisfacerse, si no, ¿que sentido tendría que los poseyéramos?
De la razón depende nuestro futuro, pero de los instintos nuestra satisfacción. Luego del control la estabilidad, pero de las emociones la felicidad. 
Si eres capaz de reprimir un sentimiento o un impulso hacia una persona, ¿debes hacerlo? Quiero decir, si esta persona suscita una emoción o sentimiento en ti, mientras que hay muchas otras que no lo hacen, que no pueden, no tienen la capacidad por mucho que lo deseen, ¿debes inhibirlo?
Pienso que si a diferencia de los demás, es capaz de desencadenar una exaltación, algo que mueva tu persona, debe tenerse en cuenta esta particularidad, si es una persona y no ninguna otra a algo se deberá...
Luego, ¿para que nos sirve la razón?
 Para que no nos llevemos a la devastación personal como consecuencia de nuestros primitivos instintos animales. Sí, podría ser una respuesta, pero ¿que sería de nosotros sin esos instintos? Nos convertiríamos en máquinas, incapaces de sentir... y si hay algo que mueva al ser humano es el sentimiento, luego luchamos por algo, porque provoca una emoción que nos es grata, pero si no fuéramos capaces de sentir, ¿tendría sentido nuestra vida? La respuesta es No, no lo tendría.
Que debemos hacer entonces, siendo sabedores de que los instintos nos llevarán a la perdición y la razón a una vida sin sentido...
Encontrar el equilibrio supongo, pero nunca existirá ese perfecto 50%, por lo tanto habrán personas que se dejen guiar más por los instintos, y tendrán una vida más plena pero muy descontrolada, llena de altibajos, y sin embargo aquellos en los que la razón domine vivirán con más represión y orden, pero tendrán más control y estabilidad. 
Muchos son de una forma, otros tantos de la otra, pero y aquellos que son conscientes de las consecuencias que derivan de un estilo de vida o de otro y que son capaces de elegirlo, ¿por cual optarán? ¿por cual deberían optar? 
Supongo que alternar uno y otro es lo que les acercará a ese utópico 50%, pero en el camino, estoy segura de que uno de los dos les llenará más, y se decantarán por seguirlo, pero hasta ese momento, alternarlos es lo mejor que puede hacer.


Bifurcaciones.
M.F.P.

1 comentario:

  1. Hey, hola. No sabía que tenías blog.

    Te sigo, un saludo.

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